Pluto Texto


Pluto
o
de la la riqueza y la pobreza

o
¿desde cuándo estamos tan jodidos?

Paráfrasis de Pluto de Aristófanes . Versión para 2 actrices, títeres y objetos de Emmanuel Márquez Peralta
Esta obra fue hecha durante mi permanencia en el SNCA del FONCA, dentro del proyecto TEATRO CLÁSICO PARA ADOLESCENTES CON TÍTERES, y fue estrenada en el Museo de la ciudad de Querétaro el 18 de octubre de 2018.
Actuaron Andrea Castañeda y Amelia Holguín y con Alex Moreno del Pilar como productor y asistente de dirección.

Planteo una puesta en escena muy sencilla y portátil, una mesa en donde se desarrolla casi toda la acción, los muñecos son sencillos, reconocibles para el público. Es una comedia, por lo tanto tendrá partes de juego e improvisa- ción sobre todo en la interacción con el público y en todo momento debe sen- tirse que son dos chamacas jugando a las Barbis.


Acto único.
- PyR. Dosactrices,unarepresentaráalapobreza,vistehumildemente pero de buen gusto y la otra viste lujosamente.
Todos los personajes, CRÉMILO, CARIÓN, POBREZA, MUJER de CRÉMI- LO, ANCIANA, BLEPSIDEMO, POBREZA, PLUTO, HERMES, TRISTEZA y JOVEN, Son representados con títeres hechos de objetos o de muñecos de acción, Barbies o artesanías mexicanas. En el escenario, hay una mesa donde se representa el exterior de la casa de CRÉMILO, en donde sucederá toda la acción.

Pista 1. Les 40 Braves - Irene Papas Vangelis
P: Yo soy la pobreza.
R: Pobre de ti. Yo soy la riqueza.
Estoy harta de pelearme con esta bola de nacos, muertos de hambre, des- obligados que no quisieron ir a la escuela.
P: Cálmate, no discrimines. Burguesa inútil.
R: Ya cálmate naca, no me avientes.
P.- ¿Eso es lo que les enseñan en Casa Azul?
R: Ay si, los de la Enat somos la neta, mugrosos jodidos narratúrgicos melo- dramáticos.(sigue la bronca, hasta que P interrumpe gritando)
P: Cállate y permíteme empezar.
R: Pregúntales, ¿A quién prefieren? Diles, (Al público) ¿A quién prefieren, a esta jodida o a mi que soy la riqueza? ¿Verdad que a mi?
P: No, quiéranme a mi. Soy noble, fiel, nunca, nunca los dejaría. Y ya basta, que no vinimos a discutir. Vinimos a ....

R: Preguntarles si quieren ser ricos o pobres (Al público) ¿Tú? o ¿A caso tú? P: No, venimos a presentar una comedia sobre la riqueza y la pobreza.
R: Pero como siempre ganamos los ricos y fin.
P.- No siempre, no así.

R.- A ver tu, a quien prefieres, a ella o a mi que te voy a obsequiar este billeti- to.
P.- No lo aceptes, no sirve para ser feliz
R.- Pero ayuda mucho. Quédatelo, y tu también y tú y tú (reparte varios bille- tes de juguete entre el público)

P: ¿Porque creen que el dinero que corrompe y ensucia es la felicidad?
R: Que nos lo diga el teatro. ¿Donde y cuando me invento el hombre?
P: fueron los griegos, los padres del pensamiento. Hace poco más de dos- cientas décadas. En un país hecho de islas, donde...
R (interrumpiendo entrando con un trasto): Esto es Grecia.
P: Esto es una Comedia. (Sube audio)
R: Que es una forma grosera de burlarse de la gente tirana y pendeja.
P: Estos son los comediantes, este es el escenario y este es el coro.
R: ¿Cuál coro?
P: El coro, que son esos miembros de la comunidad, que siempre tienen voz, son como la gente normal de las comedias, como ustedes, y como somos una compañía de bajo presupuesto no tenemos para el coro, así que sosten- gan estos muñecos que serán el coro y al final me los regresan. (Mientras reparte los muñecos que representan al coro entre los espectadores)
P: Esta es la casa de Crémilo.
R (presentándolo): Este es Crémilo, guapo, rico, dueño de un sirviente, gato, achichincle, pinche esclavo o como le quieran llamar.
P: No es como quieran. Se llaman Carión.
R: jajaja No mames, ¿Así se llama?

P: Son Griegos, así se llamaban la gente hace 2 mil años. R: Los hombres serán títeres y los dioses comediantes. P: Comienza la comedia.
Escena 1
Con muñecos Action man, barbies que representan a CARIÓN a CRÉMILO y a PLUTO.
(Se ve la casa de CRÉMILO, exterior, van caminando los tres )

CA: ¡Qué Duro es, oh Zeus, llegar a ser esclavo de un amo que está loco!. Mírenlo nada más. ¡viene detrás de un ciego, haciendo lo contrario de lo que debería! Pues los que tenemos vista, servimos de guías a los ciegos. Mien- tras que él lo sigue y me obliga a mi a hacerlo. ¡Y esto sin contestarme ni pío! (a CREMILO) pero yo amo, no voy a callarme si no dices por que vamos de- trás de este individuo. Voy a crearte problemas, por que no me vas a poder tocar ni dar de bastonazos como acostumbras. Así es que te estoy pregun- tando por que te quiero bien, pero que muy bien.
CR: No voy a ocultártelo. De mis criados creo que eres el más fiel y el mas ladrón. (comienza su relato) Yo, siendo un hombre piadoso y honrado, la pa- saba mal y era pobre.
CA: Ya lo sé.

CR: Y entre tanto, otros políticos, rateros, eran ricos y los sicofantas y los malvados.
CA: Me lo creo.
CR: Por eso me fui a consultar a la virgencita Santatenea. Pensaba que mi vida, la de ese pobre desgraciado, o sea yo, había ya disparado todas sus flechas. Le fui a preguntar si mi hijo, el único que tengo, debería de cambiar su conducta y ser trapacero, injusto, deshonesto, ladrón, chueco, tranza, pues me convencí de que son a los únicos que les va bien la vida.
CA: Y bien, qué te dijeron los dioses?
CR: Con toda claridad me dijo así: (Lo representa) el primero que te encuen- tres al salir, de ese, ya no te separes y convéncelo para que te acompañe a tu casa.
CA: Y quien fue el primero que te encontraste?
CR: A este.
CA: Y no te das cuenta que la intención del Dios, fue decirte que tu hijo debía comportarse descarado y vicioso.
CR: Por que crees eso?
CA: Es bien claro que hasta a un ciego le resulta evidente darse cuenta de que es muy conveniente no cultivar ninguna cosa decente entre estos hom- bres de hoy.
CR: Mira, si este individuo se aclara sobre quien es y por que y con qué in- tención ha venido con nosotros hasta aquí, entonces podemos enterarnos de qué quieren decir los dioses.
CA: ( a PLUTO): Vamos ¿Quieres decirnos quién eres o te doy tus madra- zos? Rapidito cabrón.
PLUTO: Chinga tu madre.
CA (a CREMILO): ¿Te das cuenta de quien dice que es? Dice que se llama “chinga tu madre”.
CR: Eso te lo dice a ti, no a mi, por que no sabes preguntarle (a PLUTO) si te gustan las maneras de la gente decente, dímelo a mi.
PLUTO: Vete a la verga.
CA: Como no me lo digas, te voy a partir tu mandarina en gajos.
PLUTO: Amigo, deja de estar chingando.
CR: Ni hablar.
CA: Ora sí que lo voy a ejecutar, lo pongo en el borde de un precipicio, lo dejo allí y me voy para que el pobre ciego se caiga y se desnuque.

CR: Pos ahorita mismo.
Los dos lo intentan, PLUTO se resiste
PLUTO: Ni madres, qué.
CR: ¿No vas a hablar?
PLUTO: Ni madres. Si llegan a enterarse de quien soy, me van a hacer daño y no van a soltarme.
CR: Lo haremos, por mi madrecita linda, si tú quieres.
PLUTO: Primero suéltenme.
CR: Ahí está. (Lo sueltan)
PLUTO: Escúchenme, porque les voy a tener que decir lo que me había prometido callar. Soy PLUTO, la riqueza.
CA: El más canalla de los hombres. ¿Y te callabas siendo Pluto?
CR: ¿Tú, Pluto, en esa facha miserable? ¿La neta? ¿Eres él, de verdad? PLUTO: Sí
CR: ¿El Mismo?
PLUTO: El mismísimo
CR: ¿Y de dónde vienes tan sucio?
PLUTO: De casa de Patrocles que no se ha bañado desde que nació.
CR: ¿Y esa desgracia?, ¿Y tu ceguera?, ¿Cómo te sucedió? Cuéntamelo. PLUTO: Me la hizo Zeus, por envidia a los hombres. Les contaré:

Pista 2. Lamento - Irene Papas Vangelis
Cuando yo era un muchacho, lance la amenaza de que solo iría con los hombres justos, sabios y honorables, y el muy cabrón me dejo ciego para que no los pudiera reconocer.
Zeus (Sacándole los ojos): Para que no los reconozcas.

P: Hasta tal punto envidia a la gente honrada.
CR: Pues la verdad es que sólo lo veneran los hombres buenos y justos. PLUTO: A huevo.
CR: Veamos, y sí vuelves a ver como antes ¿Vas a huir de los malos? PLUTO: A huevo.
CR: ¿Y vas a ir con los justos?
PLUTO: Desde luego, hace mucho que no los veo.
CA: No pus yo tampoco y eso que sí tengo vista.,
PLUTO: Déjenme, ahora que ya saben todo de mí.
CR: Nel, por Zeus, vamos a agarrarte mucho más todavía.
PLUTO: Les dije que sólo me causarían problemas.
CR: Por favor, hazme caso, no me abandones, por mucho que busques, no vas a encontrar a un hombre mejor que yo.
CA (al público): No hay ningún otro que yo.
PLUTO: Eso dicen todos, pero cuando se adueñan de mi, y se hacen ricos, descuellan al máximo en sinvergonzonería.
CR: Así es, pero no todos son malos.
PLUTO: Todos son unos hijos de su rechingada...
CA: Vas a llorar mucho.
CR: Pues para que sepas cuanta felicidad vas a tener si te quedas con noso- tros, presta atención para que te enteres. Voy a curarte de tu ceguera y ha- cer que veas.
PLUTO: No, no lo hagas. no quiero ver de nuevo.
CR: Pero, ¿Qué dices?
CA (a parte): Este individuo es desdichado desde nacimiento.
PLUTO: Si Zeus se entera de las estupideces de estos, me chinga.
CR: ¿Y no lo está haciendo ahora mismo?, que ahí vas dándote topes y tro- pezones.
PLUTO: No lo sé, pero le tengo un miedo horrible.
CR: ¿De verdad? ¿Crees que el poder de Zeus y sus rayos valen madre si recobras la vista, aunque sea por muy poco tiempo?
PLUTO: No digas eso, desgraciado.
CR: Tranquilo cabrón, que yo te voy a demostrar que eres más chingón que Zeus y el mejor de los dioses.
PLUTO: Tú que yo.
CR: ¿Por qué tiene Zeus poder sobre los dioses?
CA: Por la lana, tiene un chingo.
CR: ¿Y quién se la da?
CA ( señalando a PLUTO): Ese wey.
CR: ¿Y todos hacen sacrificios y ponen ofrendas por causa de quién? ¿No es por éste?
CA: Y además todos le piden ser muy ricos.
CR: Entonces ¿no es él el responsable y muy fácilmente podría poner ter- mino a todo esto si quisiera .
PLUTO: ¿Por qué?
CR: Por que nadie sacrificaría pero ni un buey, ni una cucaracha, ni una rata y ninguna otra cosa, si tú no quieres
PLUTO: ¿Cómo?
CR: ¿Que cómo? pues no pueden comprar nada, si tu no estas a su lado y le das la lana. Como quien dice, el poder de Zeus si nos fastidia, tu solo podrás echarlo por tierra.
PLUTO: ¿Qué dices? ¿Por mi causa hacen sacrificios?
CR: Claro y si hay algo que sea brillante, agradable o hermoso para lo hom- bres, viene de ti. Pues todo esta subordinado a la riqueza, a la lana, la pasta, la plutés.
CA: Yo por ejemplo, por una pizca de lana, estoy convertido en gato de este pendejo.

CR: Y dicen que las putas de Corintio, si es un pobre el que pretende sus servicios ni lo pelan, pero si es un rico, se la pelan.
CA: Y dicen que igual le hacen los muchachitos, y no por los amantes si no por el dinero.

CR: Pero eso los putos, por que los buenos no piden dinero.
CA: ¿Pues qué piden?
CR: Uno, un caballo de raza, otro un perro de caza.
CA: Como los chichifos, que por vergüenza de pedir dinero, envuelven su desvergüenza con palabras bonitas.

CR: Y todos los oficios y todos los trucos han sido descubiertos por todos los hombres por tu causa. Uno, trabaja el cuero, otro trabaja como herrero, otro como carpintero, otro es artesano y es de ti de quien obtuvo el oro.
CA: Y otro, roba ropa, otro roba perforando los tabiques...

CR: Y otro es batanero...
CA: y otro lava pellejos...
CR: Otro es curtidor ...
CA: Otro vende cebollas...
CR: Y otro lo cachan con la vieja y por causa de ti, sufre que le arranquen los pelos.

PLUTO: Ay desdichado, y hace mucho tiempo que esto se me ocultaba. CA: ¿Y no es por él por el que el PRI se pedorrea?
CR ( a PLUTO): Y no es por ti que la Gaviota vendió las nalgas? ¿ Y no es por ti que nos metieron el Gasoducto?
CA: ¿Y la política, no es culpa toda por ti? Tú solito eres al causante de to- dos los males y los bienes.
PLUTO: Soy capaz yo solo de hacer cosas tan grandes?
CR: Sí, y muchas más. Por eso nadie se ha saciado de ti nunca, pues de to- das las cosas vienen del hartazgo: del amor...

CA: De los panes...
CR: De las musicas...
CA: De las golosinas...
CR: Del honor ...
CA: De los pasteles de chocolate con fresa...
CR: Del Valor...
CA: Con una bola de helado de vainilla...
CR: De la ambición...
CA: De la torta de jamón...
CR: Del cargo del general...
CA: De la torta cubana con doble queso ...
CR: Mientras que de ti, nadie quedo jamás saciado. Por que si uno coge 13 talentos, quiere coger 16 y si tiene los 16 quiere 40 y dice que si no, no me- rece la pena vivir.
PLUTO: Me parece que tienen los dos mucha razón, sólo una cosa me da miedo.
CR: ¿Qué?
PLUTO: De cómo voy a hacerme dueño de ese poder que dicen que tengo. CR: Por dios, todos dicen que la riqueza es la cosa más cobarde.
PLUTO: No, no es así. Un ladrón de esos que rompen muros, me calumnio, se metió a mi casa y como no pudo robarse nada por que estaba cerrado todo, a mi previsión la llamó cobardía.
CR: No te preocupes, yo te voy a devolver una vista más aguda que la de un lince.
PLUTO: ¿Y cómo vas a poder hacer eso si eres un mortal?
CR: No te inquietes amigo, yo aunque me cuesta la vida, lo arreglaré todo. CA: Y si quieres yo también, no me queda de otra.

CR: Y tendremos muchos aliados.
PLUTO: Horror, malos aliados nuestros has nombrado.
CR: No, si se hacen ricos otra vez (a CARION) ve y échate ahora mismo una carrera y...
CA: ¿Qué debo hacer?
CR: Trae a los labradores, seguro están trabajando en el campo, para que reciban una misma parte que nosotros de Pluto. Y tú Pluto, el mejor de todos los dioses entra aquí conmigo. Esta es mi casa, tu casa, que debes llenar de dinero hoy mismo.
PLUTO: La verdad es que me fastidia, si por azar entro en casa de un taca- ño, enseguida me sepulta bajo tierra. me convierte en tesoro enterrado. Y si se le acerca un amigo que es un hombre de bien y le pide un varo, niega ha- berme visto nunca. En cambio si entro en casa de un chiflado, primero me veo echado a las putas y a los dados y luego me echan a la calle encuerado. CR: Es que nunca te has encontrado nunca con un hombre acomedido. Yo, soy de esa gente que disfruta ahorrando como ningún otro y luego se lo gas- ta cuando necesita. Pero basta, entremos a mi casa tu casa, que quiero que veas a mi mujer y a mi único hijo, que es lo que más yo quiero, después de ti.
PLUTO: Te lo creo.
CR: Y es que ¿porque no va uno a decirte la verdad? (PLUTO y CRÉMILO, entran a la casa)
CA : Coro griego, aquí es donde todos hablamos a coro, así, todos hablamos a coro, (Hace que el público repita) muy bien.
Pueblo griego, habitantes de Tomatlán, Grecia, Ustedes que han compartido con mi amo, la mesa, acérquense, es momento de estar presentes, de ayu- dar, de participar, de dejar de ser unos borregos mancitos y tomar decisio- nes, de participar.

Mi amo les manda decir que pronto dejaran de vivir su miserable, penosa y jodida vida. Que ha encontrado al Dios de la Riqueza, a Pluto y que pronto todos viviremos en la abundancia.
Aquí es donde ustedes corean “Viva Crémilo, Viva Pluto, Viva el guapo y simpático de Carión”
Pero silencio, que ahí viene Blepsidemo, seguramente alguno de ustedes ya fue de chismoso, y ahora lo tendré que manejar yo.

Pista 3. Menosusis- Irene Papas Vangelis
(Cambia de títere)
BLE: ¿Qué sucede? Es cierto lo que dicen. (A CRÉMILO) Que te has vuelto rico de repente.
CR: No te voy a ocultar nada Blepsidemo. Hoy me va mejor que ayer, así que puedo darte parte porque eres amigo mío.
BL: ¿No me invitas algo de tomar, una chela?
CR: Aquí esta mas fresco, allá adentro hace calor este . . . .
BL: De verdad te has hecho rico como dicen?
CR: Lo seré en seguida pero hay un peligro en el asunto.
BL: ¿Cuál?
CR:¿Qué?
BL: Dí de una vez lo que quieras contarme.
CR: Sí tenemos éxito, nos irá bien siempre, pero si fracasamos, estamos jo- didos.
BL: Pues el hacerse rico así de repente y después tener miedo, es cosa de un hombre que no ha hecho nada bueno.

CR: ¿Cómo que nada bueno?
BL: Pues es que si vienes del oráculo, se me hace que le robaste al Dios un poco de plata y oro y quizá es que te arrepientes.
CR: No sospeches de mi nada de eso.
BL: ¡Hasta que punto no hay nada bueno en nadie! Sino que todos sucum- ben al deseo de ganancia.
CR: Estás loco
B: ( Aparte): Ya no tiene la mirada en su sitios, sino que parece que ha come- tido alguna fechoría.
CR: Así que crees que lo he robado y quieres tu parte.
BL: ¿Mi parte? ¿De qué?
CR: Pues la cosa no es así, es de otro modo.
BL: A lo mejor no te has robado, has rapiñado.
CR: Te posee un mal espíritu.
BL: ¿Y no has quitado nada a nadie?
CR: Yo no, de verdad.
BL: Querido, yo quiero arreglar esto con muy poco gasto, antes de que se corra el rumor por la ciudad, puedes tapar con moneditas las bocas de lo po- líticos.
CR: Ay, qué desgracia, vas a matarme.
BL: Tú a mi mismo, me parece.
CR: No, en verdad, que tengo a Pluto, desgraciado.
BL: ¿Tú, a Pluto? ¿ A cuál?
CR: Al propio Dios.
BL: ¿Y dónde está? CR: Dentro.
BL: ¿Dónde?
CR: En mi casa. BL: ¿En tu casa? CR: Sí.

BL ¿Pluto en tu casa?
CR: Sí, te lo juro por esta.
BL: ¿Dices la verdad?
CR: Oh, chinga, te lo aseguro.
BL: ¿No nos vas a mandar al carajo a nosotros tus amigos?
CR: Todavía no.
BL: ¿Qué dices?
CR: Primero hace falta....
BL: ¿Qué?
CR: Que nosotros dos, le hagamos recobrar la vista
BL: ¿ Qué recobre la vista, quién?
CR: Pluto. Como antes, del modo que sea.
BL: ¿De verdad que es ciego?
CR: Sí, por el cielo.
BL: No es raro entonces que no haya venido nunca a mi casa.
CR: Pues si los dioses quieren, ahora irá.
BL: ¿No convendría llamar a un médico?
CR: ¿Y qué médico bueno hay en la ciudad? Ni modo de llevarlo al seguro. BL: Veamos si no hay un oftalmólogo en la sala. (
Preguntan entre el público) CR: No lo hay.
BL: Tampoco a mi me lo parece.
CR: Estaba yo pensando hacerlo dormir en el templo de Asclepio.
BL: Pues no te entretengas.
CR: Pues vamos, por que es milagrosísimo. BL: Date prisa.
CR: Es lo que estoy haciendo.

Pista 4. Menosusis- Irene Papas Vangelis. Entra la POBREZA, es una muñeca de tela, una indita, manipulada por P.
Y aquí es donde los graciosos griegos representan por medio de sus dioses cualquier cosa, como la pobreza, o el pobreza, la miseria es mala como los hombres, pero es femenina, siempre, la Escasez, la falta, la miseria, mujer, femeninos, siempre, en cambio la riqueza, Pluto, masculino, así era en la an- tigua Grecia, lo bueno que hoy en día, ya no es así, ya hay inclusión. Ya no nos matan.
Ahora, aparece la pobreza con vestiduras y aspecto lamentable que se plan- ta ante los dos y dice con voz pobre o pobre voz.
POBREZA: Oh, hombres miserables que osan realizar una acción mal pen- sada, criminal, impía. ¿ A donde se quieren escapar? ¿No se van a quedar quietos.?
BL: Ya nos cargó la chingada.

P: Voy a destruirlos malamente, ya que son malos, pues osan un osadía into- lerable. Una que jamás osó ninguno, Dios u hombre. Están perdidos.
P: ¿Saben quién soy?
CR: Una dueña de pensión o una vendedora de garnachas. Si no, no nos gri- tarías de esa forma sin haberte hecho nada

P: ¿De verdad? ¿Y no han hecho lo peor al intentarme expulsarme del país? CR: Dinos ahora mismo ¿quién eres?
P: Soy la que va a hacer que hoy mismo paguen por querer desaparecerme de aquí.
BL: ¿A caso eres la que atiende la cantina y siempre me quiere chingar un trago?

P: Soy Pobreza. Y vivo entre ustedes hace muchos años. BL: En la madre, huyamos.
CR: Ya estate quieto, cabrón.
BL: De ninguna manera

CR: ¿No vas a quedarte quieto? ¿Dos hombres huyendo de una sola mujer? BL: Es que es Pobreza, estúpido, es peor que las ladillas.
CR: Detente.
BL: Ni madres, yo no.

CR: Te digo de verdad, vamos a realizar una acción que es la más indigna de todas las acciones. Si dejando sólo al Dios, huimos por miedo a esta, y no no luchamos contra ella.
BL: ¿Con qué armas o con qué ejercito?. Dime ¿Qué coraza, que escudo no ha empeñado esta maldita?

CR: Ten confianza, sólo este dios es capaz de erigir un trofeo en las frentes de esta.
P: ¿ Y todavía se quejan?.
CR: ¿Y tú? ¿Por qué has venido a insultarnos sin que te hayamos hecho nada?

P: ¿Creen que es justo intentar que Pluto recobre la vista?
CR: ¿Y a ti que?, sí lo único que queremos es felicidad para todos los hom- bres.
P: (furiosa) ¿Pero de qué felicidad pueden hablar?
CR: ¿Qué de cuál? Para empezar, expulsarte de Grecia, de México, del mundo.
P: ¿Expulsarme a mi? (furiosa) Es el mal mayor que puedes hacerle a los hombres.
R: ¿A los hombres?
P: Bueno, también a las mujeres.

R: ¿Y sólo a las mujeres ?
P: Bueno a toda la comunidad LGBTJJ y más jotas. Quiero darte mis razo- nes. Te voy a demostrar que yo soy la causante de todo lo bueno y que gra- cias a mi viven bien todos ustedes. Pero si no, hagan lo que quieran.
CR: ¿Cómo te atreves a decir esto, canalla?
P: Aprende de mi, pues estoy segura que con la mayor facilidad te mostraré que estas equivocado en todo cuanto dices. En eso de que vas a hacer ricos a los hombres justos.
CR: ¿Y ustedes? (Al público/coro) ¿No van a ayudarme? Vamos, en coro. Todos juntos, coro de labradores : ¡Fuera Pobreza! ¡No más pobreza! ¡Fuera Pobreza!
P: Silencio. No hay que desesperar ni que gritar antes de desesperarse.
CR: ¿Y quién no va a gritar oyendo tales cosas?
P: Todo el que sea cuerdo. ( Al publico) A ver, ustedes juzguen. ¿Quién tiene la razón? Te voy a demostrar que de mi bien todo lo bueno.
CR: ¿Y sí tú pierdes? ¿Qué pena pediré para ti en el juicio?
P: La que te parezca.
CR: Órale.
P: Pero ustedes dos, deben sufrir la misma pena si son vencidos.
CR (a BLEPSÍDEMO): ¿Crees suficiente veinte penas de muerte?
BL: Para ella sí, para nosotros nos bastan dos. Una pa ́ti y otra pa ́mi.
P: No vas a tardar en sufrir ese destino. ¿Que me pueden decir a esto?
CR: Creo que es justo que sean ricos los hombres honrados y los malos y los ateos, estén bien jodidos. Sí Pluto ahora vuelve a ver y no va deambu-
lando ciego, ira en busca de los hombres honestos y no los dejará y de los malos y los ateos huirá. Y los hará buenos a todos y ricos por supuesto y de- votos de lo divino. Dime, ¿Quién podría encontrar nada mejor que esto para los hombres?
BL: Ninguno, de esto yo soy testigo. No le preguntes a esa.
CR: ¿ Quién no pensaría que es locura y desgracia o peor que esto? Muchos hombres siendo malos son ricos, habiendo ganado el dinero injustamente. Y muchos hombres honrados y buenos son pobres y la pasan contigo, pobres, las más de las veces. Te aseguro que si Pluto recobra la vista y acaba con esta, no habrá mayor felicidad para los hombres.
P: Pero, si Pluto ve de nuevo y se reparte por igual, ningún hombre ejercerá oficio alguno. ¿Quién querrá ser herrero o constructor de barcos, o coser, o ser zapatero, o fabricar ladrillos, o lavar excusados, o lavar las calles, o tras abrir el suelo de la tierra con arados, cosechar deliciosos frutos, cuando sea posible vivir en la hueva, descuidados de todo sin hacer nada.
CR: Dices puras pendejadas mana. Todo eso que has dicho lo trabajan nues- tros servidores.
P: ¿Y dónde chingados vas a sacar sirvientes?
CR: Obvi. Los compraremos con nuestro dinero.
P: ¿ Y quién será el vendedor si él también tiene dinero.
CR: Pus alguien que quiera sacar una ganancia. Un pollero que nos traiga unos miserables.
P: Pero para empezar, no habrá polleros. Pues dime, ¿qué rico quería hacer eso poniendo en riesgo su vida? De modo que te veras forzado tú mismo, a arar, a cavar, a limpiar los excusados, a hacer todos esos trabajos y vas a pasar una vida más penosa que la de ahora.
CR: No me chingues.
P: Y luego, no podrás dormir en una cama, pues no las habrá. Ni sobre tapi- ces ¿Pues quién va a querer tejerlos si tiene oro? Ni con perfumes vertidos gota a gota, podrás perfumar a tu novia cuando la lleves a casa, ni adornarla con florecitas de papel. Y sin embargo, ¿para qué ser rico, si uno carece de todo eso?. ( Al público) En cambio, yo puedo proporcionarles todo eso de lo que carecen, por que yo soy como una ama que al artesano lo obliga a bus- car por su necesidad y pobreza, de dónde se ganará la vida. De nada.
CR: (Burlándose) Pero, ¿qué bienes puedes tú procurarnos? Sin un enjam- bre de niños hambrientos y viejecitas. Y el numero de piojos y pulgas , ni te lo cuento de tantos que son, bichos que zumbando en tu cabeza te dan la lata, despertándote y diciéndote “vas a pasar hambre, levántate” y además en vez de un vestido, tienes harapos, y en vez de cama, un catre lleno de chinches que despiertan a los que allí duermen, una gran piedra en vez de almohada y para comer, en vez de panes, tortillas remojadas, y en vez de carne, patitas de pollo.
BL: Guácala, esto tiene gluten.
Cr: ¿Entonces, quieres que mienta y diga que eres causante de muchos “bienes”?
P: Tú no has hablado sobre mi vida, has machacado sobre los mendigos. CR: ¿Pero no decimos que la Pobreza es hermana de la Miseria?
P: La vida del mendigo de la que hablas es vivir sin tener nada; mientras que es cosa del pobre el vivir escatimando y aferrado al trabajo y que no le sobre nada pero tampoco le falte.
CR: Uy, qué feliz su vida. Tras escatimar y trabajar, no van a dejar ni para el entierro. (Al espectador) Jodido.
P: Intentas burlarte y ridiculizarme, no te das cuenta que crío hombres mejo- res que Pluto, por su espíritu y su cuerpo. Pues junto a él hay golosos y pan-
zones, hinchados de piernas y groseramente gordos. Y junto a mi hay hom- bres flaquitos, talla de avispa y peligrosos para los enemigos.
CR: Ese talle de avispa, quizá se lo des con el hambre.
P: Voy a concluir ahora sobre la temperancia y les enseñaré que la modestia vive conmigo lo de Pluto es la insolencia.

CR: Sin duda es cosa de modestia el robar
P: Mira pues a los políticos en las ciudades, cuando son pobres son justos para el pueblo y la ciudad. Pero cuando se enriquecen de los bienes públi- cos, se vuelven injustos, conspiran contra la democracia y se enfrentan al pueblo. ¡Ropa nueva! ¡Vestido nuevo!
CR: Ay ya, bájale a tu mitin. Ahí sí pa que veas, dices la verdad. ¿Pero por qué tratas de convencernos de que es mejor la pobreza que la riqueza? ¿Por qué todos te huyen?
P: Por que los hago mejores. Esto se puede ver sobre todo en los niños, que huyen de su padres que quieren lo mejor para ellos, así es difícil conocer lo que es justo. ¿Y vas a decir que Dios no sabe lo que es mejor? El tiene mu- cho (hace la señal del dinero).
BL: Y nos manda esta chingadera.
P: Zeus es pobre y voy a demostrárselos bien claro. Si fuera rico, cuando fundó los juegos olímpicos, donde reúne a todos los atletas olímpicos cada 4 años, él que es rico, habría podido coronarlos con una corona de oro, ¿por qué decidido ponerles una corona de laurel?
CR: Pues por eso nos demuestra que honra la riqueza. Pues ahorra y no permite que se gaste en tonterías como coronas.
P: ¿Así que te perece que es rico, tacaño y codicioso?
CR: Pues le pediré que te extermine tras ceñirte una corona de laurel.
BL: Sí, sí, que la extermine.
P: Se ve que eres tonto al no aceptar que todos las virtudes proceden de la pobreza.
CR: ¿Qué es mejor, ser rico o ser pobre? Preguntémosles (Al público) La- bradores: ¿Qué es mejor, ser rico o ser pobre? Labradores, ¿Qué quieren, pobreza o riqueza?

P: ¡Ay de mi, desgraciada!
CR: Nadie te quiere. Vete a la chingada, lejos, sáquese.
P: ¿Y a dónde voy a ir?
CR: A la chingada, pero como vas. Todos conmigo, ¡A la chingada! ¡A la chingada!
P: Un día ustedes me pedirán que venga. Trágame tierra. (La tierra se la traga)

Rica: Qué choro güey, qué naca tan poco positiva. Qué tóxica. Pobre: Pues así es.
R: Tienes razón, todas las nacas son negativas.
P: No, digo que así es.

R: ¿Es?
P: Era, no, no, no. Así es. La gente trabaja por hambre, no por necesidad. R: ¿Asalariados? Bueno, los que trabajan, por que hay unos que ni ni.
P: Pero no para aquí.
R: ¿No? ¿Pues que pasó, en qué acaba?
P: Pues llevaron a Pluto al templo del dios .... después de lamerle los párpa- dos.
R: Guácala
P: Recupero la vista
R: ¿Te cae?
P: Sí,
R: No manches
P: Sí güey, así es en el teatro
R: Pero ahí viene Pluto y ahora que estoy viendo, ya ve. P: Veamos qué pasa.
(Entra Pluto seguido de Crémilo.)

Pista 5. La Danse Du Feu - Irene Papas Vangelis.
PL: Adoro primero al sol, luego el suelo glorioso de Palas y a toda la tierra de Cécrope que me ha acogido. Y me avergüenzo de mis desdichas: con qué hombres trataba sin darme cuenta, mientras que huía de los que eran dignos de mi compañía, no sabia nada, desdichado de mi, que no hacia bien ni aquello ni eso. Pero dandole a todo la vuelta, les voy a demostrar a todos los hombres que no era mi voluntad entregarme a los malos.
CR: (a los espectadores) Pero qué cosa tan molesta es la gente que sólo aparecen cuando a uno le va bien. (vestido con lentes oscuros y ropa lujosa). Ahora sí se avientan unos a otros para venir a darme prueba de su amistad. (Al coro) Todos ustedes, vuelvan mañana.
(Entran todos a la casa. Sale CARIÓN.)
CA: (Al público) Labradores, amigos míos ¿Cómo están? (Aventar dinero al público) ¡Qué agradable es, amigos, nadar en la abundancia, sobre todo sin haber puesto uno nada de su parte. A nosotros un montón de felicidad se nos ha metido en la casa y eso sin haber sido deshonestos, ni asesinos, ni nar- cos. Así es de agradable el ser rico. El arca esta llena de harina para hacer un chingo de tortillas, los cantaros de oloroso vino tinto, para armar una bue- na peda, y todos nuestros utensilios están llenos de oro y plata. No es por presumir, pero la cisterna esta llena de aceite. Todos los platos, los cambia- mos por unos bien bonitos de plata y ya no nos limpiamos el culo con pie-
dras. Sino con tallos de ajo, de puro refinamiento. ¿Quieren sentir cómo me huele el culo a ajo? (Se va riendo).
(Entra una anciana, manipulada por P)
Anciana: Esta es la casa de ese nuevo dios o me he extraviado por comple- to, llamaré. (Sale Barbie desnuda. Se va. Entra Crémilo)
CR: ¿Y tú, quién eres?
An: Me han pasado cosas terribles e ilegales, desde que ese despreciable dios comenzó a ver, mi vida es invivible.
CR: No me digas.
AN: Escúchame, yo tenía un jovencito amigo, pobre, pero bien guapo y bue- na persona. Si a mi se me ofrecía algo, todo me lo hacía con modestia y buenos modos; yo a mi vez, le ayudaba en todo.
CR: ¿Y qué es lo que más te pedía?
AN: Me pedía veinte dragmas de plata para un vestido, ocho para unas adi- das, y me pedía que le comprase una blusita para sus hermanas, un vestidi- to para su mamá, unos bolillitos.
CR: Pues no es mucho en verdad.
AN: Y todo eso no lo pedía por avaricia, sino por amor. Me pedía que yo le diera todo.
CR: Si te lo traías de nalgas.
AN: Pero el re cabrón, ha cambiado mucho. Yo le envié un pastel y unas go- losinas diciéndole que iría a su casa en la tarde.
CR: ¿Y qué hizo? cuéntame.
AN: Me lo devolvió con una nota que decía: “Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo”
CR: ¿Qué, o sea ya no le gusta tu puré de lentejas?
AN: Yo creo que ya no, antes venía siempre a mi puerta.
CR: ¿A ver si ya te enterraban?
AN: No señor, sólo quería oír mi voz.
CR: Sí, tú. Tu dulce y cascada voz.
AN: Y si me veía un poco deprimida, me decía patito, o palomita, o cosita lin- da.
CR: Y luego, te pedía pa sus chicles.
AN: N ́ombre, si era bien celoso.
CR: Y por lo visto le gustaba comer solo.
AN: Y decía que yo tenía las manos muy bonitas.
CR: Cuando le ofrecían veinte dragmas.
AN: Y que mis manos olían muy bien.
CR: Si, a billete.
AN: Y que tenía la mirada muy linda.
CR: Si pendejo no era, y sabía bien comerse el chocho de una vieja cachon- da.
AN: ¿Es justo que si ha recibido favores de mi, lo obligue a devolvérmelos? ¿o no es justo que yo tenga alguna felicidad?
CR: ¿Y no te pagaba con leche cada noche?
AN: Sí, poquita y decía que no iba a abandonarme nunca mientras viviera. CR: Con razón, ha de pensar que ya no estás viva.
AN: Es que de puro amor me he derretido.
CR: No te has podrido por lo menos. Pero te falta poco.
Entra EL JOVEN.
AN: Ahí viene el cabrón del que te estoy hablando, por lo visto viene de fies- ta.
CR: Se nota que ya viene bien puesto.
Joven: Qué onda.
AN: ¿Qué dices?
JO: Vieja amiga. Qué pronto te has puesto canosa.
AN: Desgraciada yo por el ultraje que me ultrajan.
CR: Parece que hace mucho que no te ve.
AN: ¿Mucho tiempo? Estuvo ayer en mi casa
CR: No pues, entonces parece que ve mejor.
AN: Es desvergonzado y cabrón.
JO: Por el chocho de santa Eduvijes. Mira cuantas arrugas tienes en la cara. Estas arrugada por donde te fijes.
AN: Desdichado, no me humilles delante de tanta gente.
JO: Pues bueno estaría que alguien te la restregara en la cara.
AN: ¿Y quién?
JO: Déjame.
CR: Ya te comiste las maduras. Ahora chíngate las duras.
JO: Es caca vieja y podrida.
CR: Entren.
JO: Bien, voy a consagrar al dios, estas coronas que traje.
AN: Y yo voy a decirle unas cositas.
JO: Entonces no entro.
CR: No le saques puto, no va a violarte.
JO: De eso pide su limosna.
AN: Anda entra, yo entro detrás de ti.
(Todos entran)
P: Qué poca madre.
R: El poder del amor.
P: Sácate, ya me tienen harta estos griegos.
R: Pues espérate mamacita, por que ahora conocerás a Hermes, Mercurio, el mensajero de los dioses, el dios buena onda para que entiendas.
P: ¿Otro Dios?

Pista 6. Neranzoula (Le Petit oranger) -Irene Papas Vangelis (Min. 0:24. )
R: Mira, en la escena, Hermes toca la puerta y luego se esconde.
CA: ¿Quien es el que golpea la puerta? ¿Qué era esto? Sin duda que la puerta sonando a lo tonto tiene ganas de llorar. (Va a cerrar la puerta ) HERMES: Espérate Carión, espérate.
CA: ¿Eras tú quien tocaba tan fuerte?
HE: No por Zeus, iba a hacerlo, pero tu te me adelantaste abriendo la puerta, pero corre y llama al amo y luego a su esposa y luego a los niños y luego a las mascotas y luego a los criados y luego a ti mismo y luego al puerco.
CA: Al mensajero se le corta le lengua, pero por que planea hacernos eso. HE: Por que has hecho la peor cagada de la humanidad. Desde que Pluto comenzó a ver de nuevo, ni incienso, ni laurel, ni pasteles, ni una pinche ve- ladora. Ya no digamos sacrificios.
CA: Pues es que en otro tiempo, cuidabas mal de nosotros.
HE: Estoy acabado y deshecho. Antes en todos lados me recibían bien, me daba una torta, su boing, unos gansitos, pero ahora permanezco con hambre tirado con los pies alzados.
CA: Pues parece que un dolor de hambre te retuerce las tripas.
HE: Ay de la copa que me dan con vino adelgazado.
CA: (Suelta un pedo) chúpate este y no dejes de salir corriendo.
HE: No vas a ayudar a este amigo en desgracia ?
CA: Sí. Si me pides algo en lo que pueda ayudarte.
HE: Y esa barbacoa que están preparando ¿Unos taquitos y una tacita de consomé?
CA: Nombre, se te va a enfriar .
HE: Y yo que cuando te robabas los chivos, hacia que pasaras sin ser visto. CA: Sí, pero te daba tu buena tajada.
HE: Y luego tú te lo comías.
CA: ¿Pero entonces vas a abandonar a los dioses y quedarte aquí?
HE: Es que aquí las cosas están mucho mejores.
CA: Hermes hermano, dios tan simpático y angelical, quédate entre nosotros a organizar estos juegos
HE: ¿Juegos olímpicos?
CA: No estos juegos en los que participan todos y todos salen contentos. HE: Nunca estarán todos contentos pero si la gente es la que decide llame- mos DEMOS KRATOS.
CA: que venga el coro Es importantísimo el pueblo, el coro, la voz de los in- fantes, o sea los que no tienen voz , la voz de los mensos, las benditas redes Hashtag hermesdicelaneta . (Da los muñecos)
Que venga Pluto, el Dios de la riqueza y que decida.
HE: Es que ya es una falta de misticismo.Pero alto, soy un personaje de co- media, soy un clásico y no se nada de hermenéutica. A ver, tu organiza a los hombres justos, buenos, generosos, que están dispuestos a quitarse el pan de la boca, a los que no les interesa el dinero
PLUTO: A ver hombre buenos levanten la mano , eso, ustedes tres .
HE: A ver ahora de este lado todos los que quieren dinero, riqueza, mucha lana ostentar, casas blancas , aquí. Tu, no seas hipócrita, te robaste la li- mosna de Santatenea, y tu te chingas los jabones de los hoteles, yo los co- nozco, soy su ángel de la guarda, sé el tipo de cabrones que son los morta- les.
Pero a ver, comienza la olimpiada de la honestidad, ¿Quien cree merecer es- tos 100 pesos? Tu, muy bien ¿Que vas a hacer con ellos? Entonces si o al- guien que tenga una idea mejor?
A ti te doy 100 pesos , que prefieres, los 100 pesos o que le de 20 a 5 perso- nas?

PL: Aquí es donde el coro de los labradores griegos en plena catarsis
gritan :Quiero ser rico, merezco abundancia. ¿Quién quiere ser noble, bueno, honrado y amado? Y ¿Quién quiere ser rico?
(Coro grita)
HE:Yo los tengo que convencer de que suficiente es bueno , poco es mejor, menos problemas menos envidia, paz entre los hombre que comen a gusto sabiendo que todos comen y gritan : Para todos todo , para nosotros nada (Hace el concurso y da 100 pesos a uno y veinte a cinco.)
Quien quiere 100, quien quiere 20?
Ahora si todos felices, hay un rico y otro grupo de no tan pobres.

R: O sea, ¿Cómo, hasta los dioses se inclinan ante los otros dioses? P: Por dinero. Recuerda que los dioses se inventaron por dinero.
R: ¿ Y por eso los pobres son pobres?
P: Y por eso lo ricos son ricos, pero están solos.

R: Pues hagamos una fiesta un carnaval.
Pista 7. Les 40 Braves - Irene Papas.Vangelis (min. 3:50)
P: Cachonda
R:Rica
P: Una fiesta, una escena en donde todos los personajes disfrutan del nuevo mundo.
R: ¿Donde por ejemplo, las mujeres hagan teatro?
P: ¿Donde no haya ricos ni pobres?
R: ¿Donde los dioses toquen a la puerta?
P: ¿Donde todos tengamos lo suficiente para ser felices? R: Sí, pero yo más.

P: Siempre habrá quienes quieran más.
R: Siempre habrá quienes merezcamos más.
P: Pues así llevamos dos mil quinientos años, pero esto se va a acabar. R: Lo que se acabó, fue la comedia.

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